Cientos de personas se manifiestan en Cuenca contra las macrogranjas y las plantas de biogás y biometano
La protesta, convocada por 46 colectivos vecinales, reclama la paralización de proyectos vinculados a la ganadería industrial y a las plantas de tratamiento de residuos en Castilla-La Mancha
Cientos de personas
participaron este domingo en una manifestación celebrada en Cuenca para mostrar
su rechazo a los proyectos de macrogranjas y macroplantas de biogás y biometano
previstos en distintos puntos de Castilla-La Mancha.
La movilización, convocada por 46 colectivos vecinales de la región, recorrió las calles de la capital conquense desde el barrio del Castillo hasta la Plaza Mayor, donde los asistentes protagonizaron diversas protestas y reclamaron la dimisión de la consejera de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha, Mercedes Gómez.
La concentración
coincidió con la celebración del acto institucional del Día de Castilla-La
Mancha, organizado por el Gobierno regional en el Auditorio de Cuenca.
Según los organizadores, la Subdelegación del Gobierno no autorizó que la
manifestación se acercara a las inmediaciones del recinto donde se desarrollaba
el evento oficial.
Los colectivos
participantes también denunciaron que, una vez concluida la protesta, varias personas
que portaban camisetas reivindicativas no pudieron acceder a la zona de las
Casas Colgadas y al puente de San Pablo, mientras que el acceso sí permanecía
abierto para los visitantes y turistas.
Las plataformas
convocantes consideran que el actual modelo de desarrollo impulsado por la
Junta favorece la expansión de la ganadería industrial y de las plantas de
biogás y biometano, actividades que, según sostienen, generan riesgos
ambientales relacionados con la gestión de residuos, la contaminación del agua
y la calidad del aire.
Los colectivos
denuncian el aumento de proyectos en tramitación
Las organizaciones
participantes aseguran que actualmente existen 68 proyectos de macroplantas
de biometano en distintas fases de tramitación en Castilla-La Mancha,
además de cuatro instalaciones ya operativas.
Los colectivos
consideran que estas infraestructuras recibirán grandes cantidades de residuos
orgánicos, principalmente purines procedentes de explotaciones ganaderas
intensivas, y sostienen que su implantación podría favorecer la instalación de
nuevas macrogranjas en el territorio.
Asimismo, critican el
futuro Plan Regional de Biometanización impulsado por el Ejecutivo autonómico y
reclaman una mayor participación ciudadana en la planificación de este tipo de
proyectos.
Las plataformas
también han mostrado su rechazo a la nueva Ley de Inversiones Empresariales
Estratégicas actualmente en tramitación, al considerar que podría facilitar la
autorización de instalaciones vinculadas al sector del biometano.
Por otro lado, los
colectivos alertan de la reactivación de numerosos proyectos de ganadería
intensiva que permanecían paralizados durante la moratoria aplicada en años
anteriores. Según sus datos, existen 61 proyectos de construcción o
ampliación de explotaciones porcinas cuya tramitación ha vuelto a activarse
en diferentes municipios de la comunidad autónoma.
Entre ellos destacan
diversas explotaciones previstas en las cinco provincias castellano-manchegas y
una gran instalación avícola proyectada en San Clemente (Cuenca), que
contempla una capacidad cercana al millón de gallinas.
Preocupación por la
contaminación por nitratos
Las organizaciones
convocantes también expresaron su preocupación por la situación de los
acuíferos y las masas de agua de la región.
Según señalaron
durante la protesta, el 47 % de la superficie de Castilla-La Mancha está
declarada como zona vulnerable a la contaminación por nitratos. Además, citando
datos del Sistema de Información Nacional de Agua de Consumo (SINAC), afirmaron
que varios municipios presentan restricciones o problemas relacionados con la
calidad del agua potable debido a concentraciones elevadas de nitratos.
Los colectivos consideran
que la expansión de la ganadería intensiva y de determinadas infraestructuras
asociadas puede agravar esta situación y reclaman un modelo de desarrollo rural
basado en actividades compatibles con la conservación de los recursos
naturales.
La movilización
concluyó en la Plaza Mayor de Cuenca con la lectura de diversos mensajes
reivindicativos en defensa del medio rural, el agua y la protección ambiental
de los municipios afectados por este tipo de proyectos.





