La provincia de Cuenca supera los 200.000 habitantes
La provincia consolida el cambio de tendencia demográfica y encadena varios ejercicios consecutivos al alza, según los últimos datos del INE.
La provincia de Cuenca ha
vuelto a ganar población y ha superado la barrera de los 200.800 habitantes, consolidando así una tendencia
positiva después de décadas marcadas por la despoblación.
Los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de
Estadística (INE) sitúan la población provincial en 200.828
habitantes a 1 de enero de 2026, lo que supone un incremento de
969 personas respecto al año anterior, equivalente
a una subida del 0,48 %.
El crecimiento convierte a Cuenca en una de las provincias de
Castilla-La Mancha que logra mantener una evolución demográfica positiva, algo
especialmente relevante en un territorio históricamente afectado por la pérdida
continuada de habitantes y el envejecimiento poblacional.
Además, la provincia encadena ya
varios años consecutivos de crecimiento demográfico. Los datos del padrón y de
la Estadística Continua de Población reflejan que Cuenca viene recuperando
habitantes desde 2022, impulsada principalmente por la llegada de población
extranjera y por la estabilización de algunos municipios.
Según el INE, el principal motor
del crecimiento poblacional ha sido el aumento de residentes extranjeros.
Durante el último año llegaron a la provincia más de 1.500
personas de nacionalidad extranjera, compensando el descenso de
población española registrado en el mismo periodo.
La capital provincial también
mantiene una evolución positiva. La ciudad de Cuenca
ganó más de un centenar de habitantes durante el último año y alcanza su mejor
dato demográfico desde 2021.
A pesar de esta recuperación, los
expertos recuerdan que Cuenca continúa siendo una de las provincias menos
pobladas de España y que todavía arrastra una fuerte pérdida demográfica
acumulada durante las últimas décadas.
Los datos históricos reflejan que
la provincia llegó a superar ampliamente los 250.000 habitantes en los años
setenta, por lo que actualmente sigue contando con decenas de miles de
residentes menos que hace medio siglo.
Las organizaciones empresariales y
distintos colectivos provinciales consideran que esta mejora demográfica puede
estar relacionada con el desarrollo de nuevos proyectos económicos, el
teletrabajo, la llegada de población inmigrante y las políticas de lucha contra
la despoblación impulsadas en Castilla-La Mancha.


