Guadalajara afronta una emergencia sin precedentes con dos grandes incendios forestales
El incendio de La Mierla continúa siendo el más devastador del año en España, mientras un segundo gran fuego declarado en Selas mantiene en vilo al Señorío de Molina. La evolución de este último ha obligado a evacuar varios municipios, cortar carreteras y solicitar la colaboración urgente de agricultores con tractores y maquinaria para frenar el avance de las llamas.
La provincia de Guadalajara
afronta una de las situaciones más complicadas del verano con dos grandes incendios forestales activos que
mantienen desplegado un amplio dispositivo de extinción y han obligado a
evacuar numerosos municipios.
El incendio de La Mierla,
declarado la pasada semana en la Sierra Norte, sigue siendo el de mayor
dimensión registrado este año en España. Aunque durante las últimas horas las
autoridades han señalado que la evolución es más favorable y que el operativo
comienza a ganar terreno al fuego, el balance continúa siendo muy grave, con más de 30.000 hectáreas afectadas y decenas de
localidades desalojadas durante los días de mayor intensidad. El presidente del
Gobierno, Pedro Sánchez, ha visitado este miércoles la zona
afectada, mientras el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha mostrado un
"razonable optimismo" por la evolución del incendio, aunque ha
insistido en que el dispositivo continuará trabajando intensamente hasta lograr
su control definitivo.
A este escenario se ha sumado un segundo gran incendio, declarado el martes en el
término municipal de Selas,
en la comarca de Molina de Aragón,
que obligó a elevar rápidamente la emergencia al Nivel
2 del Plan Infocam y a solicitar la intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME) debido al
riesgo para la población y la rápida propagación de las llamas.
Evacuaciones,
carreteras cortadas y llamamiento urgente a los agricultores
El incendio de Selas ha obligado a
evacuar de forma preventiva Aragoncillo,
Establés, Concha, Torrubia, Tartanedo, Pardos y Anchuela del Campo,
además del corte de la carretera
N-211 entre Selas y Aragoncillo para facilitar el trabajo de
los equipos de emergencia. Las estimaciones provisionales sitúan ya la
superficie afectada en torno a 1.700
hectáreas, aunque la evolución del fuego continúa siendo objeto
de evaluación.
Ante la gravedad de la situación,
el Ayuntamiento de Molina de Aragón lanzó un
llamamiento urgente dirigido a los agricultores de toda la comarca para que
colaboraran en las labores de extinción con tractores,
cisternas, cultivadores, gradas y otra maquinaria agrícola
capaz de abrir cortafuegos y apoyar al operativo.
El consistorio pidió que toda
colaboración se realizara exclusivamente bajo la coordinación de los
responsables de emergencias, con el objetivo de garantizar tanto la eficacia de
los trabajos como la seguridad de las personas participantes. Asimismo, destacó
el papel histórico del sector agrícola en este tipo de emergencias y apeló a la
solidaridad de los profesionales del campo para proteger a la población, las
explotaciones agrícolas y el patrimonio natural de la comarca.
Las primeras investigaciones
apuntan a que este segundo incendio pudo originarse tras el reventón de la rueda de un camión, cuyo contacto
de la llanta con el asfalto habría generado las chispas que iniciaron el fuego,
una hipótesis que continúa siendo investigada por los especialistas.
Mientras
tanto, los dispositivos de extinción mantienen un amplio despliegue terrestre y
aéreo en ambos incendios con el objetivo de consolidar los perímetros, proteger
las poblaciones amenazadas y evitar nuevas reproducciones en un contexto
marcado por las altas temperaturas, el viento y unas condiciones meteorológicas
especialmente desfavorables para la extinción.



