Castilla-La Mancha estudia flexibilizar las restricciones para cosechar durante los días de riesgo extremo de incendios
La Junta analizará con las organizaciones agrarias la posibilidad de establecer un índice de peligro diferenciado para la mañana y la tarde, permitiendo adaptar las limitaciones a la evolución real de las condiciones meteorológicas.
La Junta de Castilla-La Mancha
estudia introducir cambios en la normativa que regula las restricciones a las
labores agrícolas durante los episodios de riesgo extremo de incendios
forestales. El objetivo es hacer más flexible la aplicación de las limitaciones
a la cosecha sin comprometer la seguridad, adaptándolas con mayor precisión a
las condiciones meteorológicas de cada momento del día.
La propuesta será abordada este viernes
17 de julio en una reunión entre la Consejería
de Desarrollo Sostenible y las organizaciones agrarias ASAJA y UPA,
tras las quejas del sector por las pérdidas ocasionadas cuando no pueden
cosechar durante varios días consecutivos.
Un
índice de peligro para la mañana y otro para la tarde
Actualmente, el denominado Índice de Propagación Potencial (IPP) se calcula
para toda la jornada. Cuando este indicador alcanza el nivel de riesgo extremo,
quedan restringidas las labores de cosecha durante las horas centrales del día.
La principal novedad que estudia
la Junta consiste en elaborar dos índices
diferenciados, uno para la mañana y otro para la tarde, de
manera que las restricciones puedan ajustarse a la evolución real de la
situación meteorológica.
Esto permitiría que, si un
municipio presenta un riesgo extremo durante las primeras horas del día pero
las condiciones mejoran posteriormente, los agricultores puedan retomar la
actividad durante la tarde.
Mapas
más precisos para cada municipio
La portavoz del Gobierno regional,
Esther Padilla, ha explicado que la Agencia
Estatal de Meteorología realiza previsiones de carácter general y que, a partir
de esa información, la Consejería elabora un mapa específico adaptado a las
características de Castilla-La Mancha.
Gracias a este sistema, el IPP puede consultarse municipio por municipio,
ofreciendo una evaluación mucho más precisa del riesgo de incendios en cada
zona.
Compatibilizar
la protección del monte con el trabajo agrícola
La reunión prevista con las
organizaciones agrarias servirá para analizar distintas alternativas que
permitan compatibilizar la prevención de incendios con la actividad de los
agricultores.
Padilla ha señalado que el
Ejecutivo autonómico es consciente de las dificultades que atraviesa el sector
durante los largos periodos de riesgo extremo y considera necesario buscar
soluciones que permitan trabajar cuando las condiciones lo hagan posible.
En este sentido, recordó que la
normativa ya contempla determinadas excepciones para realizar trabajos
agrícolas incluso en situaciones de riesgo elevado, siempre que se adopten
medidas de seguridad adicionales.
La
prevención sigue siendo la prioridad
La portavoz insistió en que las
limitaciones no responden a decisiones arbitrarias, sino a criterios técnicos
basados en las condiciones meteorológicas y en el elevado peligro de
propagación del fuego.
"No
es ninguna broma cuando hablamos de riesgo extremo",
señaló Padilla, quien recordó que estas medidas buscan evitar incendios
forestales de gran magnitud como los registrados recientemente en distintos
puntos de España.
Por
ello, hizo un llamamiento al sentido común
y defendió la necesidad de seguir reforzando la prevención, al tiempo que se
estudian fórmulas para que la actividad agrícola pueda desarrollarse con las
máximas garantías tanto para los profesionales del campo como para la
protección del medio natural.



