Preocupación vecinal en El Provencio por el vertedero de residuos peligrosos
Alrededor de medio centenar de vecinos de El Provencio y Las Pedroñeras han acordado constituir una plataforma ciudadana para recabar información y analizar el impacto del vertedero de residuos peligrosos de la localidad, una instalación que actualmente gestiona 41 tipos de residuos autorizados.
La preocupación por la actividad del vertedero de residuos
peligrosos de El
Provencio ha llevado a vecinos de esta localidad y de Las
Pedroñeras a constituir una plataforma ciudadana para realizar
un seguimiento de la instalación y solicitar información detallada sobre su
funcionamiento y evolución en los últimos años.
La decisión se adoptó durante una reunión celebrada el pasado 13 de junio
en el Centro Social de El Provencio, convocada por Ecologistas
en Acción, en la que participaron unas cincuenta personas
interesadas en conocer las características de la instalación y sus posibles
implicaciones ambientales.
Durante el encuentro se expusieron diversos datos sobre el
vertedero, gestionado por la empresa Gestión de Residuos El Provencio S.L., considerado
actualmente el único almacén de residuos peligrosos en activo de Castilla-La
Mancha. Según la información presentada, la instalación ocupa una superficie
cercana a las 12
hectáreas y tiene capacidad para gestionar hasta 18.650
toneladas anuales de residuos peligrosos, de las que hasta 11.050
toneladas pueden depositarse en las celdas de vertido
autorizadas.
Los asistentes mostraron especial interés por la evolución del
complejo desde su puesta en funcionamiento. Según se explicó durante la
reunión, la instalación ha experimentado diversas modificaciones
administrativas que han permitido ampliar progresivamente tanto el número de
residuos autorizados como su capacidad operativa.
Solicitan información ambiental y un seguimiento más detallado
Entre las cuestiones abordadas durante la reunión se destacó que
el vertedero ha pasado de gestionar dos tipos de residuos peligrosos en 2015 a 41 en la actualidad,
además de ampliar las celdas de vertido de cinco a nueve. Los participantes
señalaron que estas modificaciones fueron tramitadas como cambios no
sustanciales, por lo que no requirieron una nueva evaluación ambiental completa
ni una nueva autorización ambiental integrada.
Durante el acto también intervino el geólogo Ariosto de
Haro, quien expuso diversas consideraciones técnicas
relacionadas con la gestión de vertederos, la protección de acuíferos y los
riesgos asociados a fenómenos meteorológicos extremos.
Los asistentes manifestaron además su interés por conocer con
mayor detalle aspectos relacionados con el origen, tratamiento y destino final
de los residuos gestionados por la instalación, así como el funcionamiento de
las balsas de lixiviados y otros elementos del complejo.
Como primera medida, la nueva plataforma acordó solicitar
formalmente a la Consejería de Desarrollo Sostenible información ambiental
relativa a la actividad desarrollada por el vertedero durante los dos últimos
años. Asimismo, se constituyó un grupo de trabajo encargado de coordinar
futuras acciones informativas y de seguimiento.
Los promotores de la iniciativa hicieron un llamamiento a la
participación vecinal y defendieron la necesidad de abordar el asunto desde una
perspectiva técnica y ambiental, dejando al margen cualquier planteamiento
partidista o electoral. El objetivo, según explicaron, es disponer de toda la
información necesaria para evaluar el impacto de una instalación que genera inquietud
entre parte de la población de la comarca.


