Las autoescuelas de Cuenca denuncian más de 7.000 alumnos en lista de espera para examinarse
Las autoescuelas denuncian que la llegada masiva de aspirantes desde Cataluña, donde existe un grave déficit de examinadores, está saturando aún más un servicio que ya arrastraba importantes retrasos.
La Asociación
Provincial de Autoescuelas de Cuenca (APAC) ha denunciado la gestión que la
Dirección General de Tráfico (DGT) está realizando del denominado Plan Pro, al
considerar que, lejos de solucionar el problema de las largas listas de espera
para examinarse del permiso de conducir, se está utilizando para eludir
responsabilidades y trasladar la culpa a las propias autoescuelas. El colectivo
asegura que en la provincia hay actualmente más de 7.000 alumnos pendientes de
examen y reclama soluciones estructurales, como el refuerzo de examinadores.
La
organización sectorial considera que esta situación ha quedado patente tras el
reciente comunicado emitido por la DGT, en el que el organismo niega las cifras
de espera denunciadas por las autoescuelas. Para APAC, estas declaraciones
evidencian la intención del director general de Tráfico, Pere Navarro,
de desvincularse de un problema que, aseguran, es consecuencia de años de
gestión ineficaz.
No
obstante, la asociación ha querido diferenciar la actuación de la Dirección
General de la labor que desempeñan diariamente el Jefe
Provincial de Tráfico de Cuenca, los funcionarios y los examinadores,
a quienes agradecen el esfuerzo que están realizando para intentar atender la
elevada carga de trabajo existente.
Más
de 7.000 alumnos esperan examen
La
Asociación Provincial de Autoescuelas de Cuenca asegura que la provincia
soporta actualmente una situación especialmente complicada, con más de 7.000
alumnos en lista de espera para realizar el examen práctico de
conducir.
Según
explica APAC, este volumen se debe, en parte, a que Cuenca está
absorbiendo la falta de examinadores existente en Cataluña,
hasta el punto de que uno de cada dos alumnos que esperan para
examinarse en la provincia procede de esa comunidad autónoma. A ello se suman
aspirantes llegados desde Madrid y la Comunitat Valenciana, que buscan
reducir los tiempos de espera existentes en sus territorios.
Ante
esta situación, la asociación considera que los datos ofrecidos por la DGT
sobre la escasa participación en las primeras convocatorias del Plan Pro no
reflejan la realidad y son consecuencia de una planificación deficiente.
APAC
sostiene que las autoescuelas no disponen de vehículos ni de personal suficiente
para examinar a un elevado número de alumnos en un corto espacio de tiempo,
especialmente cuando las convocatorias se comunican con muy poca antelación.
Además,
denuncia que el Plan Pro se está diseñando desde los servicios centrales de la
DGT sin
contar con las jefaturas provinciales ni con las propias autoescuelas,
lo que dificulta la organización de las pruebas.
La
asociación también critica que los exámenes extraordinarios se limiten
únicamente a las capitales de provincia, dejando fuera localidades como Tarancón
y Mota
del Cuervo, donde también existen importantes listas de espera.
Asimismo,
recuerda que estas convocatorias extraordinarias en sábado solo afectan al permiso B,
sin ofrecer soluciones para otros permisos profesionales, como los destinados
al transporte de mercancías o las motocicletas.
APAC
reclama más examinadores y cambios en el sistema
Ante
la situación actual, la Asociación Provincial de Autoescuelas considera que el
Plan Pro no está resolviendo el problema de fondo y plantea la necesidad de
estudiar la privatización
del servicio de exámenes, al considerar que el sistema actual
se encuentra colapsado.
Desde
la organización sostienen que sería más eficaz destinar los recursos económicos
previstos para este plan a financiar horas extraordinarias que permitan
aumentar la capacidad real de examen.
El
presidente de APAC, Rafael Lozano, afirma que este programa
"supone echar la culpa a las autoescuelas para tapar las carencias y la
falta de servicio a los ciudadanos".
Como
medidas inmediatas, la asociación recuerda que la provincia continúa pendiente
de cubrir una
plaza vacante de examinador y reclama además la incorporación
de un
examinador itinerante, soluciones que consideran
imprescindibles para reducir las listas de espera y mejorar el servicio
prestado a los futuros conductores.


