El obispo de Cuenca visita Casillas de Ranera, Aliaguilla, Valdemorillo y Valdemoro de la Sierra
Monseñor José María Yanguas compartió jornadas de encuentro con los vecinos, visitó a enfermos, rezó en los cementerios y presidió celebraciones religiosas en varias localidades de la Serranía Baja.
El obispo de la Diócesis de Cuenca, Monseñor José
María Yanguas Sanz, ha continuado durante los últimos días su
programa de visitas pastorales por distintos municipios de la Serranía Baja
conquense, con paradas en Casillas de Ranera, Aliaguilla, Valdemorillo de la Sierra y
Valdemoro de la Sierra.
La jornada desarrollada en Casillas de Ranera y Aliaguilla estuvo marcada por
la cercanía con los vecinos y la atención a las comunidades parroquiales.
Durante su estancia, el obispo visitó a personas enfermas, mantuvo encuentros
con grupos parroquiales y rezó en los cementerios de ambas localidades. La
visita culminó en Aliaguilla con la celebración de las confirmaciones
de varios adolescentes, uno de los momentos más destacados del
día.
Posteriormente, Monseñor Yanguas se desplazó a Valdemorillo
de la Sierra y Valdemoro de la Sierra, donde compartió diversos
actos religiosos y momentos de convivencia con los fieles de ambas parroquias.
Según ha informado el Obispado de Cuenca, la visita permitió reforzar los lazos
entre la diócesis y las comunidades rurales de la comarca, en una muestra de
cercanía con los municipios más pequeños del territorio.
Cercanía con las comunidades
rurales
Las visitas pastorales constituyen una de las principales
herramientas de contacto directo entre el obispo y las parroquias de la
diócesis. A través de estos encuentros, el prelado conoce de primera mano la
realidad de cada localidad, comparte momentos de oración y escucha a los
vecinos y agentes pastorales que desarrollan su labor en el ámbito rural.
La presencia del obispo en estos municipios de la Serranía Baja ha
sido recibida con especial interés por parte de los fieles, que han podido
participar en diferentes actos litúrgicos y encuentros personales durante su
estancia.
Con estas visitas, la Diócesis de Cuenca continúa reforzando su
presencia en las zonas rurales de la provincia, acompañando a las comunidades
locales y poniendo en valor el papel que desempeñan las pequeñas parroquias en
el mantenimiento de la vida social y religiosa de los pueblos conquenses.


