Castilla-La Mancha entierra el Plan de Biometano tras las protestas vecinales pero sigue tramitando macroplantas
La Junta asegura que el Plan Regional de Biometanización queda atrás y prepara un nuevo decreto que otorgará mayor poder de decisión a los ayuntamientos, limitará la distancia de los residuos y endurecerá las condiciones para futuras plantas de biometano.
La
Consejería
de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha ha anunciado un
cambio de rumbo en la regulación de las plantas de biometano tras mantener una
reunión con representantes de diversas plataformas vecinales contrarias al
actual modelo de implantación de estas instalaciones. El encuentro, celebrado
el pasado 25
de junio en Toledo, estuvo presidido por la consejera Mercedes
Gómez, acompañada por responsables de las direcciones generales
de Calidad Ambiental y Transición Energética, así como de Economía Circular y
Agenda 2030.
En
la reunión participaron representantes de Stop Ganadería Industrial,
las plataformas de Huelves, Socuéllamos, Torralba de Calatrava, Villa de Don Fadrique
y Pueblos
Vivos Cuenca, colectivos que desde hace meses vienen reclamando
una regulación más estricta sobre este tipo de proyectos.
La Junta da por cerrado el Plan Regional de Biometanización
Uno
de los principales anuncios realizados durante el encuentro fue que el Plan Regional
de Biometanización no continuará adelante. Según trasladó la
consejera, tras la moción aprobada por las Cortes de Castilla-La Mancha, dicho
plan "es pasado" y será sustituido por un nuevo decreto específico
cuya tramitación ya ha comenzado tras el periodo de consultas previas.
El
anterior plan recibió más de 15.000 alegaciones de particulares y
organizaciones, que fueron respondidas mediante un documento conjunto en el que
la Junta rechazó todas las propuestas presentadas. Aquella respuesta generó un
amplio rechazo entre los colectivos vecinales, que denunciaban la escasa
capacidad de decisión de los ayuntamientos y la falta de limitaciones sobre el
tamaño de las plantas o la procedencia de los residuos.
Más competencias para los ayuntamientos y nuevas limitaciones
Según
explicó Mercedes Gómez, el futuro decreto incorporará importantes cambios
respecto al modelo inicialmente planteado.
Entre
las principales novedades figura el reconocimiento de un poder de
decisión vinculante para los ayuntamientos, de forma que la
negativa de un consistorio supondrá el archivo inmediato del expediente.
Además,
se establecerá una distancia máxima de 35 kilómetros para el
transporte de los sustratos utilizados por las plantas, se impondrá una distancia
mínima de dos kilómetros respecto a los núcleos urbanos, sin
excepciones, y será obligatoria la presentación de un plan de
gestión del digestato, así como la instalación de sistemas para
controlar olores, cubrir las balsas de almacenamiento y publicar diariamente
los principales parámetros de funcionamiento de cada planta.
La
consejera también anunció la suspensión de la tramitación de nuevos proyectos
hasta que entre en vigor la nueva normativa.
Las plataformas denuncian contradicciones
Pese
a valorar positivamente algunos de los cambios anunciados, los colectivos
asistentes consideran que persisten importantes contradicciones.
Recuerdan
que, mientras la Junta anuncia la paralización de nuevas autorizaciones,
continúan avanzando distintos expedientes de plantas de biometano en municipios
como Villarrobledo,
Los Yébenes, Gálvez, Talavera o Consuegra, según
la información disponible en los procedimientos de evaluación ambiental.
Asimismo,
critican que el Gobierno regional impulse paralelamente una futura Ley de
Inversiones Estratégicas que, según denuncian, favorecería precisamente este
tipo de instalaciones.
Las
organizaciones también discrepan de la posición mantenida por la Consejería
sobre el origen de los residuos y la contaminación por nitratos. Según los
colectivos, durante la reunión Mercedes Gómez insistió en que el tratamiento de
los aproximadamente 15 millones de toneladas de residuos orgánicos
generados anualmente en la región hace necesaria la implantación de plantas de
biometano, aunque descartó limitar el crecimiento de la ganadería intensiva al
considerar que constituye un sector de gran peso económico.
Las
plataformas sostienen, por el contrario, que buena parte de esos residuos proceden
precisamente de la ganadería industrial y consideran que deberían impulsarse
modelos de plantas de menor tamaño, orientadas al autoconsumo y ubicadas junto
a los puntos de generación de residuos, en lugar de grandes instalaciones
conectadas a la red de gas.
Pese
a las diferencias, ambas partes acordaron mantener abierto un canal de diálogo
durante la elaboración del nuevo decreto. Las organizaciones vecinales
reconocen que el texto anunciado supone un avance respecto al plan anterior,
aunque consideran que todavía puede incorporar nuevas mejoras antes de su
aprobación definitiva.


