Castilla-La Mancha alerta de que el gran reto para conservar los buitres es la falta de alimento

La Junta revisará el Plan de Alimentación de Aves Necrófagas mientras avanza en la recuperación del buitre negro y el quebrantahuesos. Expertos y sector cinegético reclaman reforzar la colaboración para garantizar recursos alimenticios suficientes.

La Junta de Castilla-La Mancha ha advertido de que el principal desafío para garantizar el futuro de las aves necrófagas ya no reside en el estado de sus poblaciones, sino en la escasez de alimento disponible. Así lo ha afirmado la directora general de Medio Natural y Biodiversidad, Susana Jara, durante la inauguración en Toledo de la jornada técnica 'Buitres y Caza: gestión y retos para la conservación', organizada por la Fundación Artemisan y la Fundación Bergara, con la colaboración de la Consejería de Desarrollo Sostenible.

Durante su intervención, Jara ha destacado la necesidad de reforzar la colaboración entre administraciones, comunidad científica y sector cinegético para afrontar los nuevos retos de conservación de estas especies y garantizar la disponibilidad de recursos alimenticios.

La responsable autonómica ha señalado que la relación entre las aves carroñeras y la actividad cinegética constituye un ejemplo de cómo la conservación de la naturaleza y las actividades humanas pueden convivir cuando existe una gestión responsable y basada en criterios científicos.

Menos alimento tras el descenso de la ganadería extensiva

Susana Jara ha explicado que Castilla-La Mancha trabaja actualmente en la revisión del Plan de Gestión de la Red de Alimentación de Aves Necrófagas, con el objetivo de adaptarlo a las necesidades actuales.

Según ha indicado, aunque especies como el buitre leonado y el buitre negro presentan una evolución favorable, la disponibilidad de alimento se ha reducido notablemente durante las últimas décadas como consecuencia del descenso de la ganadería extensiva, la desaparición de los antiguos muladares y los cambios en la normativa sanitaria.

Esta situación resulta especialmente complicada una vez finaliza la temporada de caza, cuando disminuyen los recursos tróficos disponibles para estas especies.

Actualmente, Castilla-La Mancha dispone de alrededor de medio centenar de puntos de alimentación, aunque la cantidad de aportes ha descendido en los últimos años, una circunstancia que, según la directora general, puede incrementar los problemas de inanición y dificultar los esfuerzos de conservación.

Durante la jornada también se han presentado los resultados del proyecto científico CEAC (Caza en la Ecología de las Aves Necrófagas), que ha permitido conocer mejor los desplazamientos de estas aves mediante sistemas de seguimiento por GPS y analizar la influencia que tiene la actividad cinegética en su alimentación.

Los datos obtenidos servirán para optimizar la red de alimentación y mejorar la planificación de futuras actuaciones de conservación basadas en evidencia científica.

Avances en la recuperación del buitre negro y el quebrantahuesos

La Junta también ha destacado los avances logrados en los programas de recuperación de especies amenazadas. Desde 2021 se han liberado 37 ejemplares de buitre negro en los parques naturales del Alto Tajo y la Serranía de Cuenca, donde ya se ha confirmado la reproducción de dos parejas.

Asimismo, recientemente se ha producido el nacimiento de un pollo de quebrantahuesos en el Parque Natural de los Calares del Mundo y de la Sima, un acontecimiento que supone el regreso reproductor de esta especie a Castilla-La Mancha tras décadas de ausencia.

La jornada ha reunido a investigadores, administraciones públicas y representantes del sector cinegético para analizar la ecología de los buitres europeos, debatir sobre los retos de conservación y estudiar nuevas herramientas que permitan compatibilizar la protección de estas especies con una gestión sostenible del medio natural.

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