Cuenca volverá a salir a la calle el 31 de mayo contra las macroplantas de biogás y las macrogranjas
Colectivos vecinales y plataformas ciudadanas han convocado una nueva manifestación en Cuenca coincidiendo con la celebración del Día de Castilla-La Mancha para denunciar lo que consideran un modelo de desarrollo que amenaza el medio rural y convertiría a numerosos municipios en “territorios de sacrificio”.
La provincia
de Cuenca volverá a convertirse en escenario de una
nueva movilización ciudadana contra las macroplantas
de biogás, biometano y la ganadería industrial. La protesta,
convocada para el próximo 31 de mayo,
coincidirá con los actos institucionales del Día
de Castilla-La Mancha, y partirá desde la Plaza Mayor de Cuenca a las 11:30 horas, con el
inicio de una cadena humana y diversas acciones reivindicativas impulsadas por
plataformas ciudadanas.
Bajo lemas
como “No somos territorio de sacrificio”, “No a las macrogranjas” y “No
a las macroplantas de biogás”, los organizadores aseguran que
la protesta busca visibilizar el creciente malestar existente en numerosos
municipios afectados por proyectos industriales relacionados con el tratamiento
masivo de residuos orgánicos y explotaciones ganaderas intensivas.
Una movilización que crece en Castilla-La Mancha
La
convocatoria del 31 de mayo llega tras varios meses de movilizaciones y
protestas en distintos puntos de la región. En Carrascosa
del Campo, en la provincia de Cuenca, cientos de vecinos
participaron recientemente en una manifestación contra proyectos de biogás
previstos en el entorno, respaldados por decenas de asociaciones y plataformas
ciudadanas. Los organizadores consideran que estos proyectos podrían alterar el
equilibrio ambiental y social de numerosas zonas rurales.
Según
denuncian los colectivos convocantes, algunas de las plantas proyectadas
tendrían capacidad para tratar cantidades de residuos muy superiores a las
generadas localmente, lo que supondría la llegada continua de materiales
procedentes de otras zonas mediante transporte pesado. Entre las principales
preocupaciones citadas figuran los olores, el
aumento del tráfico de camiones, posibles afecciones a acuíferos y el impacto
sobre la calidad de vida de los municipios afectados.
No obstante,
los defensores de estas infraestructuras sostienen que el biometano constituye una herramienta importante
dentro de la economía circular,
permitiendo transformar residuos orgánicos en energía renovable y contribuyendo
a reducir emisiones contaminantes.
El debate sobre el futuro del medio rural
Las
plataformas convocantes consideran que el debate va más allá de una cuestión
medioambiental y afecta directamente al modelo de desarrollo de las zonas
rurales. Desde distintos colectivos se reclama una planificación territorial
más equilibrada y una mayor participación vecinal en la toma de decisiones
sobre proyectos de gran escala.
La
manifestación del 31 de mayo en Cuenca
aspira a convertirse en uno de los actos reivindicativos más importantes de los
últimos meses en Castilla-La Mancha, reuniendo a asociaciones vecinales,
plataformas ciudadanas y vecinos procedentes de distintos municipios afectados
por proyectos de este tipo.



