Castilla-La Mancha impulsa una red ecológica para el desarrollo sostenible hasta 2050
El plan busca mejorar la conservación del entorno, reforzar la resiliencia frente al cambio climático y generar oportunidades en el medio rural
El Gobierno de Castilla-La
Mancha, a través de la Consejería de Desarrollo Sostenible, ha
aprobado la Estrategia Regional de Infraestructura Verde, Conectividad y
Restauración Ecológica, un instrumento clave que marcará la
política ambiental y territorial de la comunidad hasta el año 2050.
La directora general de Medio Natural y Biodiversidad, Susana Jara, ha señalado que esta estrategia
servirá como herramienta de referencia a largo plazo para
integrar la protección del capital natural en ámbitos como la ordenación del
territorio, el urbanismo, la agricultura, la gestión forestal o las
infraestructuras, en línea con los compromisos europeos y nacionales en materia
de sostenibilidad.
Una red
ecológica conectada y más resiliente
La estrategia apuesta por la
creación de una red ecológica coherente y
funcional, basada en áreas de alto valor natural, corredores
ecológicos y zonas de amortiguación que garanticen la conexión entre
ecosistemas.
Según ha explicado Jara, este
enfoque permitirá mejorar la conservación de la
biodiversidad, reforzar la resiliencia
frente al cambio climático y favorecer servicios ecosistémicos
esenciales como la calidad del
aire y del agua, la polinización o los espacios de recreo,
además de avanzar en la restauración
de áreas degradadas.
La aprobación del documento
también da cumplimiento a la Ley 42/2007
de Patrimonio Natural y Biodiversidad, así como a la Estrategia
Estatal y a los objetivos de la Estrategia
Europea de Biodiversidad 2030 y el nuevo reglamento europeo de
restauración de la naturaleza.
Oportunidades
para el medio rural
El desarrollo de esta
infraestructura verde se plantea también como una oportunidad
de transformación territorial, especialmente en zonas rurales.
La estrategia prevé impulsar el empleo verde,
el turismo de naturaleza y prácticas sostenibles en agricultura y gestión
forestal.
Además, contribuirá a la lucha contra la despoblación, favoreciendo la
fijación de población, la cohesión territorial y el desarrollo socioeconómico
en áreas con menor densidad demográfica.
Participación
y financiación
El documento ha sido elaborado
mediante un proceso participativo amplio,
con la implicación de administraciones, entidades sociales, organizaciones
ambientales y sectores productivos, garantizando el consenso y la
transparencia.
Asimismo, establece un modelo de gobernanza y seguimiento hasta 2050, que permitirá
evaluar su aplicación y adaptación a futuros retos. La financiación combinará fondos europeos, nacionales y autonómicos, junto a
fórmulas de colaboración público-privada.
Con
esta estrategia, el Ejecutivo regional refuerza su compromiso con una gestión integrada del territorio, la protección
del medio ambiente y un modelo de desarrollo más
sostenible, equilibrado y resiliente.


