Transportes destinará 8,7 millones a conservar más de 200 kilómetros de carreteras en Cuenca
La actuación incluye tramos de las carreteras N-420, N-301 y N-310, así como obras de mejora del firme en San Clemente.
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha adjudicado un contrato de conservación y explotación de carreteras del Estado en la provincia de Cuenca por un importe de 8,71 millones de euros, IVA incluido.
La actuación permitirá mantener y mejorar un total de 204,824 kilómetros
de vías estatales durante un periodo inicial de tres años, con posibilidad de
ampliarlo otros dos años más y una prórroga adicional de hasta nueve meses.
La adjudicación había sido autorizada previamente por el Consejo de
Ministros y forma parte del programa estatal de conservación de la Red de
Carreteras del Estado.
Más de 200 kilómetros
de carreteras incluidos
El contrato afecta a varios de los principales ejes viarios de la provincia
de Cuenca.
La principal actuación se desarrollará en la carretera N-420, donde se
intervendrá en 107 kilómetros entre Mota del Cuervo y la ciudad de Cuenca.
También se actuará en la N-420A, en un tramo de unos 6 kilómetros a
su paso por Olivares de Júcar.
Otra de las carreteras incluidas es la N-301, donde se mejorarán 59 kilómetros
entre Mota del Cuervo y la localidad albaceteña de Minaya.
Además, el contrato contempla actuaciones en la N-310, con trabajos en 29
kilómetros entre el límite provincial con Albacete, cerca de San Clemente,
y Sisante, así como en el ramal que conecta la N-310 con la autovía A-43.
Obras de mejora del
firme en San Clemente
Dentro de este contrato se incluye además una actuación específica en el
término municipal de San Clemente.
En concreto, se realizará una rehabilitación superficial del firme en la
carretera N-310 entre los kilómetros 145 y 152,444, mediante la extensión de
microaglomerado en frío y el sellado de fisuras.
El objetivo es mejorar el estado del pavimento y aumentar la seguridad de
la circulación en este tramo.
Vigilancia, nieve,
accidentes y mantenimiento
El contrato no solo contempla obras sobre la carretera, sino también los
servicios necesarios para garantizar la circulación diaria.
Entre las actuaciones previstas figuran la vigilancia y atención de
accidentes, la vialidad invernal durante episodios de nieve o hielo, el
mantenimiento de instalaciones, el control de túneles y las comunicaciones.
También se incluyen trabajos de conservación ordinaria, estudios de
seguridad vial y seguimiento permanente del estado de las carreteras.
El Ministerio explica que este modelo de contratos pretende ofrecer un
servicio integral de movilidad y optimizar los recursos públicos.
Compromiso para
reducir emisiones
Uno de los aspectos destacados del contrato es la incorporación de medidas
para reducir las emisiones contaminantes.
Las empresas adjudicatarias deberán calcular la huella de carbono generada
durante la ejecución de las obras y presentar un plan de descarbonización en
los seis primeros meses del contrato.
El objetivo fijado por el Ministerio es lograr un balance neutro de carbono
en un plazo de cinco años.
Entre las medidas previstas se encuentran el uso de vehículos eléctricos,
sistemas de autoconsumo energético, energías renovables en las instalaciones de
servicio y mejoras de eficiencia en la iluminación.
Según los cálculos de la Dirección General de Carreteras, el funcionamiento
y mantenimiento de la Red de Carreteras del Estado genera actualmente unas 71.640
toneladas de CO2 al año, por lo que el nuevo modelo busca reducir esa cifra
de forma progresiva.



