Carboneras de Guadazaón entierra al Diablo

Fotografías : Ayuntamiento de Carboneras

Carboneras de Guadazaón ha celebrado este domingo el acto central de su fiesta más ancestral, el Domingo de Almoneda, poniendo fin a diez días de tradición vinculada a la festividad de los animeros, cuyos orígenes se remontan a la Edad Media.

Durante este periodo, los animeros han recorrido las calles del municipio acompañados por el sonido de la caja, manteniendo viva una costumbre histórica en la que se pide por las ánimas y se refuerza la identidad cultural del pueblo.

Del Jueves Lardero al entierro del diablo

La celebración comenzó el pasado Jueves Lardero, jornada tradicional de merienda en el campo, momento en el que hizo su aparición la figura del diablo, protagonista simbólico de estos días festivos. Desde entonces, el personaje ha recorrido el municipio participando en los actos programados.

El momento culminante ha tenido lugar este domingo al mediodía, cuando, según marca la tradición, el diablo ha intentado impedir la entrada del párroco en la iglesia antes de la misa dominical. Tras el diálogo simbólico entre ambos, el sacerdote ha hecho uso de la cruz, representando la victoria del bien sobre el mal, con la caída del diablo.

Almoneda y subasta de cargos

Por la tarde se ha celebrado el entierro del diablo, acto singular que distingue a Carboneras de Guadazaón como el único municipio que mantiene esta escenificación. La jornada ha continuado con la almoneda y la subasta de cargos, otro de los elementos característicos de la fiesta.

Durante estos diez días, el municipio cuenta simbólicamente con dos alcaldes, reflejo de la estructura tradicional de la celebración y de su carácter participativo.

La fiesta de los animeros combina elementos religiosos y populares, integrando solemnidad, teatro y humor en una manifestación cultural que forma parte del patrimonio inmaterial del municipio y que cada año congrega a vecinos y visitantes.

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