La Serranía Baja de Cuenca, eje del nuevo corredor de transporte Madrid–Valencia
La comarca quedará conectada dentro del nuevo servicio estatal por carretera que enlazará 164 municipios de nueve provincias y que ya se encuentra en fase de información pública.
La Serranía Baja de Cuenca se sitúa en el centro del nuevo corredor de
transporte regular de viajeros por carretera entre Madrid y Valencia impulsado
por el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible. El anteproyecto del
servicio, publicado el pasado 19 de enero en el Boletín Oficial del Estado,
abre un proceso de información pública que permanecerá activo hasta el próximo
27 de febrero.
La propuesta forma parte de la reordenación del mapa concesional estatal y
prevé la conexión de 164 municipios repartidos en nueve provincias, entre ellas
Cuenca, Valencia, Madrid, Teruel, Guadalajara, Castellón, Ciudad Real, Albacete
y Toledo. En conjunto, el nuevo corredor beneficiará a más de 6,2 millones de
personas y mantendrá todas las paradas actualmente en funcionamiento, garantizando
así la continuidad del servicio en las zonas rurales y de interior.
Desde el Ministerio se subraya que el nuevo diseño refuerza la conectividad
interregional y comarcal, con especial incidencia en territorios históricamente
periféricos. En este contexto, destaca la mejora de las comunicaciones entre la
Serranía Baja de Cuenca y el Rincón de Ademuz, un enlace considerado
estratégico para la movilidad cotidiana, el acceso a servicios y el desarrollo
socioeconómico de ambas comarcas.
El proyecto es una revisión del anteproyecto presentado en abril de 2025,
modificado tras la negativa de algunas comunidades autónomas a asumir
determinadas rutas intraautonómicas. Ante esta situación, el Gobierno central
ha optado por mantener estas líneas bajo competencia estatal para evitar la
pérdida de servicios esenciales y asegurar la cohesión territorial.
El nuevo corredor integrará los tráficos actualmente cubiertos por varias
concesiones estatales y contempla mejoras en la calidad del servicio, con la
renovación de flotas, la reducción de tarifas y la digitalización de la
información y de la venta de billetes. Asimismo, permitirá reforzar las
conexiones entre comarcas limítrofes de distintas comunidades autónomas,
favoreciendo una movilidad más eficiente y sostenible.
La reforma del mapa concesional estatal, cuyo origen se remonta a la década
de 1940, busca modernizar un sistema que presta servicio a cerca de 2.000
municipios en toda España, manteniendo su carácter capilar como uno de sus
principales valores. Desde el Ministerio se señala que el éxito del proceso
dependerá también de la colaboración con las comunidades autónomas, con las que
se seguirá trabajando de forma coordinada durante las próximas fases de
tramitación y licitación del servicio.



