La Serranía Baja, demandado (y peligroso) paraíso micológico

 

El Servicio de Atención y Coordinación de Urgencias y Emergencias 1-1-2 de Castilla-La Mancha, organismo dependiente de la Consejería de Hacienda y Administraciones Públicas, intervino, durante los meses de octubre y noviembre, en once avisos protagonizados por personas que se extraviaron mientras buscaban setas en distintos puntos de la región.

Así, fueron un total de 15 las personas perdidas en la práctica de la búsqueda micológica. El caso más grave se produjo en la zona de Casillas de Ranera, paraje perteneciente al municipio conquense de Talayuelas, donde un hombre de 72 años falleció a consecuencia de una caída mientras buscaba setas. Precisamente, fue en esta provincia donde se produjeron la mayoría de extravíos: nueve de las 15 personas que se perdieron por ir a buscar setas se encontraban en zonas montañosas y boscosas de los municipios de Talayuelas, Tarancón, Las Majadas, El Pozuelo, Fuentes y Cañada del Hoyo.

En Guadalajara se produjeron tres incidentes, en los municipios de Peñalén, Mazarete y Poveda de la Sierra, con un total de tres personas perdidas que fueron localizadas en buen estado.

Por su parte, en la provincia de Albacete se registró un único incidente, en el municipio de Nerpio, que puso bajo aviso a efectivos de Guardia Civil, bomberos de los parques de Hellín y de Molinicos, forestales, agrupaciones de voluntarios y voluntarias de Protección Civil de Yeste y Nerpio y personal sanitario del SESCAM, por dos personas desorientadas tras salir en busca de setas. Finalmente, fueron localizadas y rescatadas por los bomberos.

Las suaves lluvias otoñales, acompañadas de las agradables temperaturas que nos acompañaron durante los meses de octubre y noviembre, favorecieron una temporada de setas que se prolongó hasta los primeros días de diciembre, algo que animó a muchas personas a la práctica de la micología por los bosques y montes de la región.

Lo habitual es que esta actividad se realice sin ningún contratiempo, dado que quienes se dedican a ella son conocedores de los parajes y zonas de búsqueda. Sin embargo, hay ocasiones en las que, ya sea por desconocimiento del terreno o por algún tipo de incidente, hay personas que no consiguen encontrar el camino de vuelta, se desorientan y necesitan ser rescatadas.

Cuando esto sucede, desde el Servicio de Emergencias se activan y coordinan los recursos necesarios para encontrarlas, estableciendo, incluso, dispositivos de búsqueda. Esta situación supone una labor importante por parte de la Sala del 1-1-2, dado que hay que coordinar un número considerable de efectivos que integran los grupos de búsqueda, como Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, Bomberos, Agentes Medioambientales, Bomberos Forestales, voluntarios y técnicos de Protección Civil, Cruz Roja y medios sanitarios, entre otros.

Recomendaciones

El trabajo que se efectúa desde el Servicio de Emergencias 1-1-2 es clave para la resolución de este tipo de incidentes, ya que de él dependen tanto la activación de los grupos de búsqueda, como la coordinación entre todos los integrantes de estos operativos, que deben estar perfectamente comunicados e informados en todo momento.

Es importante recordar a todas aquellas personas que salgan al bosque, al monte o al campo, ya sea a buscar setas, pasear o realizar rutas de senderismo que, antes de salir, deben planificar bien su recorrido, tener en cuenta el estado del tiempo y la hora a la que comienza a anochecer, llevar ropa adecuada y un teléfono móvil con batería suficiente por si surge algún tipo de inconveniente o imprevisto.

Una vez iniciada la ruta, es recomendable localizar puntos de referencia para evitar perderse y, sobre todo, no adentrarse en parajes poco conocidos ni apurar el tiempo de estancia, especialmente en esta época del año en la que anochece antes y las condiciones meteorológicas pueden cambiar rápidamente.

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