El virus Shamonda ya circula por el ganado español y preocupa por sus posibles efectos en las explotaciones
El virus Shamonda, una enfermedad emergente transmitida por insectos que afecta principalmente al ganado bovino, ya ha sido detectado en distintas provincias españolas. Su presencia preocupa al sector ganadero por las posibles pérdidas de producción de leche y los efectos reproductivos, aunque el riesgo para la población general se considera bajo.
El virus Shamonda (SHAV) ya circula entre el ganado español, según
las informaciones difundidas durante octubre de 2026 por organizaciones
agrarias a partir de los datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y
Alimentación. Su detección en diferentes puntos del país ha puesto el foco
en una enfermedad emergente que hasta hace poco apenas tenía presencia
documentada en Europa.
El virus pertenece al género Orthobunyavirus y se transmite
principalmente mediante la picadura de pequeños insectos del género Culicoides,
conocidos como jejenes. Estos insectos también participan en la transmisión de
otras enfermedades ganaderas, como la lengua azul.
Las detecciones comunicadas incluyen explotaciones de Andalucía,
Castilla-La Mancha, Castilla y León, Madrid, Cataluña, Cantabria y el País
Vasco, aunque la situación epidemiológica puede evolucionar conforme avanza
la vigilancia veterinaria.
En el ganado bovino, la infección puede provocar fiebre, apatía,
diarrea, pérdida de apetito y una reducción temporal de la producción láctea.
Las estimaciones difundidas por el Ministerio apuntan a descensos de producción
de entre el 10 % y el 20 % durante aproximadamente una semana en animales
afectados.
También preocupa la posible repercusión de la infección sobre la
reproducción, especialmente cuando afecta a hembras gestantes, por su relación
con alteraciones fetales y problemas durante la gestación.
Vigilancia veterinaria
y atención a su posible transmisión a humanos
Uno de los aspectos que ha despertado mayor interés sanitario es la
comunicación en Francia de un caso humano de infección por el virus Shamonda,
conocido en octubre de 2026.
El paciente, que presentaba una inmunodepresión grave, desarrolló síntomas
neurológicos y falleció posteriormente. Sin embargo, no se ha establecido de
manera concluyente que el virus fuera la causa de su muerte, por lo que las
autoridades sanitarias mantienen la cautela sobre el significado de este
episodio.
Hasta ahora, no existen evidencias de transmisión del virus a través del
consumo de carne o leche, ni se ha demostrado una transmisión habitual
entre personas. El riesgo para la población general se considera bajo.
En el ámbito ganadero, actualmente no existe una vacuna específica
contra el virus Shamonda, por lo que las principales medidas preventivas se
centran en el control de los insectos transmisores, la vigilancia de los
animales y la comunicación de posibles síntomas a los servicios veterinarios.
En cuanto a la Comunitat Valenciana, las informaciones consultadas
no permiten confirmar detecciones del virus en explotaciones de las provincias
de Valencia, Alicante o Castellón. No obstante, su circulación en otras
comunidades autónomas hace necesario mantener la vigilancia ante posibles
nuevas detecciones.
La aparición del virus Shamonda supone un nuevo desafío para la sanidad
animal en España, especialmente para las explotaciones de vacuno de leche,
donde una reducción de la producción o la aparición de problemas reproductivos
puede tener consecuencias económicas.
Las autoridades veterinarias continúan siguiendo su evolución para conocer
mejor su distribución, sus efectos sobre el ganado y el alcance real de su
circulación en territorio español.



