La contaminación por ozono afecta a uno de cada dos habitantes de Castilla-La Mancha tras un verano de calor extremo
Ecologistas en Acción alerta de que cinco zonas de la región, entre ellas las campiñas y sierras de Cuenca y Guadalajara, incumplen los nuevos límites europeos previstos para 2030 y reclama medidas urgentes a la Junta.
La contaminación por ozono continuó siendo un grave problema ambiental y
sanitario en Castilla-La Mancha durante 2026. Según el informe anual de Ecologistas
en Acción, cerca de un millón de habitantes, el 47 % de la población
regional, respiraron aire que habría incumplido el nuevo objetivo legal de
la Unión Europea previsto para 2030.
El estudio, elaborado con datos recogidos entre enero y septiembre en 27
estaciones de medición de Castilla-La Mancha, relaciona los elevados niveles de
ozono con las cuatro olas de calor registradas durante un verano especialmente
extremo.
Aunque las concentraciones descendieron un 13 % respecto al promedio de
superaciones registrado entre 2012 y 2019, la organización ecologista advierte
de que la contaminación se mantuvo en niveles preocupantes.
Las cinco zonas que incumplieron el futuro objetivo europeo en al menos una
estación durante el periodo 2024-2026 fueron Campiñas y Sierras de
Guadalajara y Cuenca, Aglomeración de Guadalajara, Oeste de Castilla-La Mancha,
Norte de Toledo y Comarca de Puertollano. En conjunto, estas áreas suman
1,2 millones de habitantes.
Reclaman medidas
urgentes para proteger la salud
El informe señala que, si se aplicaran los valores recomendados por la
Organización Mundial de la Salud, más estrictos que los límites legales, toda
la población de Castilla-La Mancha habría estado expuesta a niveles excesivos
de ozono.
Durante el verano también se registraron 43 superaciones del umbral de
información a la población en el norte de Toledo y la comarca de
Puertollano. En esta última zona se superó en cinco ocasiones el umbral de
alerta.
Ecologistas en Acción recuerda que el ozono troposférico se forma mediante
reacciones químicas favorecidas por la radiación solar a partir de
contaminantes procedentes del tráfico, la industria y otras actividades. Su
exposición puede agravar enfermedades respiratorias y cardiovasculares,
especialmente entre los colectivos más vulnerables.
La organización cita estimaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente
que atribuyen al ozono hasta 500 muertes anuales en Castilla-La Mancha,
y reclama a la Junta la elaboración de los planes autonómicos de mejora de la
calidad del aire pendientes desde hace años.
Entre las medidas propuestas figuran la reducción del tráfico motorizado,
el ahorro energético, la disminución de emisiones industriales y una moratoria
para nuevas macrogranjas.
El colectivo también critica las deficiencias en la información pública
sobre la calidad del aire y la ausencia de un protocolo específico de actuación
ante episodios de contaminación por ozono en Puertollano.



