La Rider 1000 llevará el rugido de las motos a la Serranía Baja

La prueba organizada por Moto Club Manresa atravesará uno de los tramos más llamativos del interior peninsular, combinando carreteras secundarias, paisajes de serranía y una conducción marcada por el ritmo y la resistencia.

La Rider 1000 2026, que celebrará su 14.ª edición el próximo 23 de mayo, incluirá entre sus puntos de paso el tramo Cañada del Hoyo – La Torre, una etapa que aparece situada entre los controles CP4 y CP5 dentro del recorrido oficial. La organización ha incorporado este sector como una de las zonas clave del itinerario que partirá y finalizará en Tortosa, atravesando diversos territorios de interior caracterizados por carreteras sinuosas y paisajes de montaña.

La Rider no es una carrera convencional. El objetivo no consiste en ser el más rápido, sino en completar la ruta pasando por los controles establecidos dentro de los márgenes horarios previstos. Precisamente por ello, etapas como la comprendida entre Cañada del Hoyo y La Torre adquieren un valor especial, ya que obligan a los participantes a combinar conducción fluida, atención constante y una buena gestión física y mental a lo largo de cientos de kilómetros.

Un tramo entre serranías y carreteras de interior

La zona por la que discurre este sector se sitúa entre áreas de la serranía conquense y el interior montañoso cercano a Teruel, un territorio de carreteras secundarias que se ha convertido en un escenario habitual para rutas motociclistas debido a su escasa densidad de tráfico y a sus paisajes abiertos.

Los participantes afrontarán este tramo después de haber pasado por Frías de Albarracín y Cañada del Hoyo, continuando posteriormente hacia Manzanera, dentro de un recorrido que supera ampliamente varios centenares de kilómetros acumulados durante la jornada.

Además, la organización ha confirmado recientemente modificaciones y ajustes en algunos sectores del recorrido, incluyendo precisamente el tramo Cañada del Hoyo – La Torre, con actualizaciones de los tracks y puntos de paso debido a ajustes logísticos y afectaciones en carreteras.

Para muchos participantes, más allá del desafío deportivo, la Rider se ha convertido en una experiencia de convivencia y descubrimiento del territorio. Cada edición transforma pequeñas localidades y carreteras del interior en escenarios por los que durante unas horas pasa una auténtica caravana de motos procedentes de toda España.

Y en esa edición de 2026, el rugido de los motores volverá a cruzar una de las rutas más silenciosas del interior: la que une Cañada del Hoyo con La Torre.

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