Mira liderará la experiencia piloto de la Agenda de Desarrollo Urbano y Rural en la Serranía Baja
La comarca de la Serranía Baja de Cuenca, con Mira como eje principal, será una de las dos primeras zonas de Castilla-La Mancha en aplicar una nueva Agenda de Desarrollo Urbano y Rural para impulsar inversiones, coordinar la reconstrucción y frenar la despoblación tras la dana de 2024.
El
Gobierno de Castilla-La Mancha ha
anunciado la puesta en marcha de dos Agendas de Desarrollo Urbano y Rural
(ADUR), una nueva herramienta de planificación territorial y urbanística que se
estrenará en las comarcas de Letur y Mira.
En el caso de Mira, la iniciativa afectará a varios municipios de
la Serranía Baja de Cuenca y tendrá como finalidad coordinar todas las
actuaciones que ya están desarrollando las distintas administraciones tras los
daños provocados por la dana de 2024.
El Ejecutivo autonómico considera
que esta agenda puede convertirse en un punto de inflexión para la comarca,
marcando un antes y un después en su desarrollo y en su capacidad para atraer
nuevas oportunidades.
Un
plan para coordinar inversiones y reconstrucción
El viceconsejero de Planificación
Estratégica, José Antonio Carrillo,
explicó que estas dos agendas serán “dos experiencias piloto de planificación
comarcal en las zonas afectadas por la dana de 2024”.
Según señaló, el objetivo es que
los municipios puedan identificar y compartir sus principales necesidades
dentro de una estrategia conjunta, de manera que se facilite la llegada de
inversiones y proyectos.
El Gobierno regional quiere que la
ADUR de Mira permita materializar nuevas actuaciones y atraer actividades
productivas que generen empleo y ayuden a fijar población en la comarca.
Una
visión conjunta para toda la comarca
La nueva herramienta permitirá
planificar el crecimiento de los municipios de la Serranía Baja con una visión
comarcal, teniendo en cuenta las necesidades y potencialidades del conjunto del
territorio y no únicamente de cada localidad por separado.
Desde la Junta destacan que este
modelo favorecerá una mayor colaboración entre municipios y administraciones,
permitiendo compartir recursos, coordinar proyectos y aprovechar mejor los
valores del territorio.
En
el caso de Mira, la ADUR actuará como un instrumento de coordinación de todas
las medidas ya puestas en marcha tras la dana, con el propósito de acelerar la
recuperación y convertir la reconstrucción en una oportunidad de desarrollo
para toda la comarca.



