La Serranía Baja traza su hoja de ruta conjunta para la reconstrucción tras la DANA

Alcaldes y representantes de 19 municipios afectados por la DANA del 29 y 30 de octubre de 2024 analizan el proyecto “Agenda Urbana de Reconstrucción de Mira y el Marquesado de Moya”, financiado con fondos europeos FEDER.

El pasado jueves 5 de febrero, a las 17 horas, el Centro Social de Fuentelespino de Moya acogió una jornada de participación ciudadana convocada para presentar el proyecto “Agenda Urbana de Reconstrucción de Mira y el Marquesado de Moya”, una iniciativa estratégica destinada a planificar la recuperación y mejora de los municipios afectados por la DANA del pasado otoño.

La reunión contó con la asistencia de alcaldes y concejales de los ayuntamientos implicados, así como representantes institucionales y vecinos. Actuó como anfitrión el alcalde de Fuentelespino de Moya, Salvador Linuesa, acompañado por miembros de su corporación municipal. Estuvieron presentes los alcaldes de Salvacañete, José Marín Valero; Salinas del Manzano, Miguel Martínez Ibáñez; Narboneta, Raúl Sancho; Landete, Marciano Turégano Mínguez; Alcalá de la Vega, Ernesto Sánchez; Santa Cruz de Moya, Virgilio Antón, también Delegado para el Reto Demográfico; Boniches, José Abril Palomares; y el teniente de alcalde de Moya, Javier Fernández Marín, entre otros representantes municipales.

El proyecto fue presentado por los arquitectos Carmen Mota y Jaime Gómez Maroto, del equipo redactor Mota$Vignolo Arquitectos, responsables del diagnóstico y del plan de acción. La jornada contó además con la participación de Mariano López Marín, Cronista Oficial de Salvacañete y Moya y Coordinador del Centro de Estudios del Marquesado de Moya, quien ha elaborado la crónica del encuentro.

La Agenda Urbana de Reconstrucción se integra en un Plan Integrado financiado a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) y plantea una estrategia estructurada para reconstruir lo dañado y, al mismo tiempo, adoptar medidas que eviten que situaciones similares vuelvan a tener consecuencias tan graves.

El diagnóstico presentado se ha desarrollado en tres fases. En primer lugar, un análisis cualitativo y cuantitativo del territorio a través de distintos “bastidores”: físico y geográfico, de servicios, de propiedad, de conectividad e infraestructuras, demográfico y económico-productivo, con la gobernanza como eje transversal. En segundo lugar, un trabajo de campo dividido en tres incursiones territoriales —zona sur, zona norte y eje transversal hacia Valencia y la Serranía Alta— con entrevistas a los 19 ayuntamientos implicados.

A partir de este estudio se ha diseñado un Plan de Acción articulado en torno a cuatro grandes ejes: Hogar, Estado, Campo y Sierra y Labores. El documento contempla 14 acciones y 45 proyectos de intervención organizados en torno a planificación, intervención y gobernanza, configurando un marco operativo para que cada municipio elabore su propia Agenda Urbana adaptada a su realidad.

El calendario es exigente. Las dos primeras fases —diagnóstico y plan de acción integrado— deben presentarse antes del 14 de febrero de 2026 por el equipo redactor. A continuación, cada uno de los 19 ayuntamientos deberá redactar sus proyectos específicos dentro de la fase de “expresión de interés”, iniciar la ejecución de al menos el 40 % de las operaciones en marzo de 2027 y cumplir con los plazos de elegibilidad del gasto hasta el 31 de diciembre de 2029. La justificación final deberá presentarse antes del 31 de marzo de 2030.

Durante el turno de participación se abordaron cuestiones clave como el urbanismo, la agricultura y ganadería, la gestión forestal, las tierras abandonadas, las viviendas en ruinas, la situación de los puntos limpios, la pérdida de población y las estrategias para fijarla. Se puso de manifiesto la magnitud del trabajo que deberán afrontar los ayuntamientos para adaptar los proyectos a sus necesidades concretas dentro de los plazos marcados por la administración europea.

El alcalde de Santa Cruz de Moya propuso la creación de una oficina técnica comarcal que contara con apoyo jurídico y técnico para asistir a los municipios en la redacción de sus agendas urbanas, iniciativa que requeriría coordinación y financiación compartida entre las localidades implicadas.

La jornada concluyó con un mensaje claro: la reconstrucción del Marquesado de Moya pasa por la planificación conjunta, el aprovechamiento de los recursos propios y la cooperación entre municipios. La Agenda Urbana de Reconstrucción se perfila así como una herramienta estratégica para no solo reparar los daños de la DANA, sino para impulsar un modelo de desarrollo más resiliente, coordinado y adaptado a la realidad del territorio.

 

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