El desmantelamiento de la presa de Cristinas amenaza a una libélula en extinción

 El proyecto de la Confederación Hidrográfica del Júcar también amenaza al pez Loina

La 'Oxygastra curtisii' es una libélula en peligro de extinción por la contaminación de las aguas y la modificación del estado de los ríos. Su futuro tampoco parece claro en el pequeño municipio de Pajaroncillo (Cuenca), de apenas cien habitantes, por el proyecto de la Confederación Hidrográfica del Júcar de desmantelar la Presa de Cristinas, habilitada en la segunda mitad del siglo XIX sobre el curso del río Cabriel.

Tal como informan desde burgosconecta.es, el negro porvenir de esta libélula es compartido por otra especie, la loina, un pez de unos 20 centímetros de longitud que sólo habita en la Península Ibérica y que sería fácil presa de unos peces carnívoros que ocupan una parte cercana del río si la presa desaparece. A ello obliga la Directiva Marco del Agua de la Unión Europea que establece que antes del año 2027 los estados miembros deberán garantizar el buen estado ecológico de las masas de agua eliminando barreras transversales en los cauces, en este caso la Presa de Cristinas. Además, la Ley del Plan Hidrológico Nacional establece la obligatoriedad de demoler las barreras que no estén vinculadas a una concesión.

Presa histórica

Construida para desviar agua a un molino harinero, más tarde generó energía eléctrica para Iberdrola. Su demolición se ha retrasado para el mes de agosto para respetar el período de nidificación de algunas aves. Hasta entonces se siguen recogiendo firmas para pedir la paralización del proyecto a través de la plataforma Change.org. Su impulsor, Manuel Abril, sostiene que esta presa artificial «no perjudica a nadie, ha generado un microhábitat perfecto para algunas especies, está perfectamente integrada en el medio natural y sería un despilfarro hacerla desaparecer».

La Confederación Hidrográfica del Júcar, que cuenta con el visto bueno de la Junta de Castilla-La Mancha para que la presa pase a la historia, se muestra comprensiva con el movimiento vecinal que se opone al proyecto y no descarta dar marcha atrás si se ofrecen alternativas. Una podría ser que el Ayuntamiento de Pajaroncillo se encargue de su gestión como un recurso turístico más «pero este tipo de azudes necesitan un mantenimiento para que las personas que acudan a bañarse no estén en peligro», aclara Marc García, comisario de aguas de la Confederación.

Hasta que finalice la nidificación de las aves que habitan esta zona declarada Reserva de la Biosfera, la Presa de Cristinas seguirá existiendo. «Salvemos la Presa de Cristinas. Mañana puede ser tarde» es el lema elegido por el movimiento ciudadano que sigue recogiendo firmas para evitar su destrucción.

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