El Júcar se acerca al umbral rojo en Cuenca
Los caudales rozan los 200 m³/s a su paso por la capital conquense, nivel que activaría el aviso al 112 por riesgo de desbordamiento, aunque no se esperan lluvias de gran intensidad en las próximas horas.
La Confederación Hidrográfica del
Júcar mantiene un seguimiento constante de la evolución del río Júcar a
su paso por Cuenca ante el incremento progresivo de caudales registrado desde
el lunes. Según ha informado el organismo, el caudal se sitúa cerca de los 200 metros cúbicos por segundo, cifra
que marcaría la activación del umbral rojo,
asociado a caudales con posibilidad de desbordamiento y a la consiguiente
comunicación al 112 Castilla-La Mancha.
El organismo de cuenca ha señalado que la subida del río es sostenida y progresiva, sin repuntes bruscos hasta
el momento. Aunque se prevén precipitaciones en la zona durante las próximas
horas, no se espera que alcancen una intensidad elevada que provoque aumentos
repentinos del caudal.
No obstante,
la Confederación ha pedido prudencia a
la ciudadanía y recomienda seguir en todo momento las
indicaciones de los servicios de emergencia.
Referencia de
2022
Desde la
entidad se ha recordado que en diciembre de 2022 el caudal del Júcar alcanzó
los 295 m³/s, una cifra superior a la actual, y que
los desbordamientos registrados entonces no provocaron
daños graves en infraestructuras en la capital conquense. Este
precedente sirve como referencia para contextualizar la situación actual,
aunque se insiste en la necesidad de mantener la vigilancia.
Aguas abajo de la ciudad, los caudales también muestran una
tendencia al alza. En la estación de aforos de San Lorenzo de la Parrilla se
han superado los 120 m³/s, lo que
implica la activación del umbral
amarillo, aunque la cifra se mantiene aún lejos del umbral
naranja, fijado en los 200 m³/s.
Accesos
cerrados al río
Por su parte,
el Ayuntamiento de Cuenca ha recordado que
los accesos al río permanecen cerrados de forma preventiva y ha instado a la
población a respetar la señalización instalada por la Policía Local. El
consistorio insiste en que se trata de una medida de seguridad ante la
evolución del caudal y pide evitar acercarse a las zonas ribereñas mientras
continúe la crecida.
Las
autoridades mantienen la monitorización permanente del río y actualizarán la
información en función de la evolución meteorológica y del comportamiento
hidráulico en las próximas horas.



